viernes, noviembre 17, 2006

Dorian Gray, Sean Connery y un pollo de 19

El domingo vino a mi casa un muchacho modelo 87. Todos los que estábamos aquí en improvisada reunión dominguera hicimos plop. Mis amigos rondan la treintena por arriba o por abajo y alguien nacido en años que nos suenan tan recientes siempre causa sorpresa, sobretodo cuando se cae en cuenta que uno ya iniciaba la pubertad cuando el muchachito en mención apenas era un recién nacido. Mi hermano menor, a quién yo cargué y hasta cambié el pañal tiene más o menos la misma edad, válgame.

Recordé entonces lo que fue mi vida cuando tenía 19. Era definitivamente otra persona aunque eso sí, era la persona que tenía que ser a esa edad. Tenía tantas cosas en la cabeza, tantos sueños, tantas inseguridades, tantos deseos. La verdad es que no me debo quejar de mi vida ni de lo que he hecho con ella. De poco me arrepiento y no digo que de nada porque aquel que no se arrepiente de alguna cosa no ha vivido lo suficiente o no ha vivido con intensidad. He ido tomando el control de mi vida, cumpliendo mis sueños, demoliendo mis inseguridades. Creo que me parezco a lo que quería ser cuando tenía 19, aunque todavía tenga muchas cosas por cumplirme. Hay algo sin embargo que me persigue desde mi loca juventud que parece no madurar. Siempre he sido consciente de ello aunque últimamente se me ha hecho más evidente y que curiosamente afloró en mí la semana pasada en un hotel de Medellín.

Era de mañana y me estaba haciendo el nudo de la corbata. Me quedé contemplando mi imagen en el espejo, algo completamente normal (a veces los gay pasamos demasiado tiempo mirando nuestra imagen) sólo que esta vez fue un momento revelador: me quede mirándome a los ojos por algún tiempo, hasta que solté una risa. Continué luego con un escrutinio de mi cara (observando las imperfecciones de la piel, los contornos del rostro, el tamaño de la nariz, el color de mis ojos) casi como quien mira a un extraño (¿les ha pasado algo así antes, mirarse al espejo y ver esa imagen como si fuera ajena, como si se miraran desde adentro y no se reconocieran?). Al terminar la diligente inspección, y luego de notar que llegaría tarde al trabajo, concluí lo que ya sabía: mi imagen no se corresponde con la idea que tengo de mí mismo, sencillamente porque el espejo me dice que me veo mucho menor de lo que dice mi certificado de nacimiento y que sin corbata me veo como alguien que no llega al cuarto de siglo, cuando la realidad es que ya ando por los treinta y uno. Y la corbata no me suma muchos más años, hay que decirlo. En este mundo donde la juventud es un valor buscando con ansia entre cremas y menjurjes varios, yo no siempre soy feliz con mi jovial imagen, menuda contradicción. No puedo decir en todo caso que “siempre” me moleste, al contrario, me gusta cuando me piden la cédula a la entrada de un bar o el ver la cara de sorpresa de la gente cuando les revelo mi edad. Sin embargo, es un arma de doble filo: mis contemporáneos al verme no me toman en serio a primera vista, y los menores, cuando saben las primaveras que he visto, toman distancia. En mi trabajo donde la experiencia cuenta, los clientes que me ven por primera vez se sienten un poco intranquilos hasta cuando notan que sé de lo que hablo. Recuerdo que cuando tenía 25 (supongo que por entonces delataba menos de veinte) tuve una reunión muy importante con funcionarios de un prestigioso organismo internacional. Todos esperaban al consultor que venía a ayudarles a resolver sus múltiples problemas y en cambio llegué yo. Es decir, yo estaba capacitado para hacer mi trabajo, pero la sorpresa fue general. “He’s a boy!” exclamó al fin uno de ellos rompiendo el silencio general de la sala, como aquel niño del cuento que se atrevió a gritar en medio del desfile que el emperador estaba desnudo. Solo después de muchas horas de trabajo con ellos me gané su confianza.

Al parecer nadie esta contento del todo con su imagen. Todos quisieran un poquito menos o un poquito más de cualquier cosa: en el pecho, en las piernas, en los brazos, en el abdomen, por doquier. Como ya dije, no es que yo quiera que los años se me noten. Pero me doy cuenta de que el rostro dice mucho y el mío a veces se presta a engaños. Por ahora he decidido mostrarlo con alegría, porque tengo el presentimiento de que un buen día los años finalmente me van a alcanzar y cual versión criolla de Dorian Gray, mi imagen en el espejo reflejará finalmente mi edad, mientras que mi mente será de nuevo la de un niño grande, un abuelo senil. La vida tiene ironías así y a mi me encantan las ironías.

De todo esto se desprende una pregunta a manera de corolario: ¿los preferimos mayores, menores, de nuestra misma edad o nos es indiferente? Personalmente siempre me había sentido atraído hacia las personas menores que yo, aunque eso sí, mayores de veinte, pero eso ha venido cambiando con el paso de los años. Ahora me interesan más las personas de mi edad o donde la diferencia de edades (mental y cronológica) no se note mucho. Hay que decir sin embargo que conozco gente de veinte que mentalmente puede tener treinta y gente de treinta que no ha salido de la adolescencia, así que la simple edad no es garantía de nada. Por ahora no me he sentido realmente atraído por alguien mucho mayor que yo, ni siquiera los viejitos “lindos” que siempre salen a colación en estos temas, como Pierce Brosnan (que para mi ya es muy maduro) o Sean Connery (que eso sí, cuando joven era un churro).

Yo sé que existen personas a las que les encantan los más pollos, otros se mueren por los más maduritos. Hay de todo, como en botica. Creo que aunque me sigan gustando jovencitos, la verdad es que ahora sé que lo que busco de una pareja lo puedo encontrar más fácilmente en personas de mi edad o similares. Mi abuela tenía dos dichos: “El que se acuesta con niños amanece mojado” y “las edades se buscan”. ¿Será que tenía razón mi sabia abuela? Dicho de otra forma: ¿La diferencia de edad importa? Yo creo que en general sí. No me veo saliendo con alguien de 19 o de 40 porque creo que tendríamos poco en común, aunque eso mismo a veces sea una ventaja, pero claro, con los hombres nunca se sabe nada, no se puede hablar en términos absolutos, a lo mejor a la vuelta de un mes termino enamorado de mi vecino, un viejito setentón que fuma pipa y me mira con ensoñación, pero a quien nunca le he dirigido la palabra más allá del necesario “buenos días”. Debería charlar con él, tal vez se asombre al saber que no soy tan joven como piensa, auque a su edad, alguien de 25 o 31, viene a ser lo mismo.


* * *
Apunte final 1: en MovieCity están dando la comedia romántica "Prime", donde la casi cuarentona Uma Thurman se enamora del churrísimo Bryan Greenberg de 23. La pobre Uma sufre un montón tratando de disfrutar un romance que no parece ir a ninguna parte. Me identifico totalmente con el drama de la pobre. No es una obre de arte, pero es entretenida y el churro enamora a cualquiera.

Apunte final 2: con tanto congresista temblando por sus vínculos paras todo el Congreso se quedará hablando de eso y me temo que la Ley de Protección Social para Parejas del mismo Sexo no verá la luz en esta legislatura. Sería sorprendente que supiéramos algo nuevo en estas últimas semanas del 2006. Habrá que esperar hasta el otro año.

Apunte final 3: el Sungay de Cha-cha es B U E N I S I M O. Y si el lunes siguiente es festivo es dos veces buenísimo. Este domingo 19 se repite la función.

Apunte final 4: dos artículos de la misma edición de Semana.com que me parecieron increíblemente dicientes: en el primero, aquí en Colombia, un pastor cristiano despistado y ofensivo hace lobby usando pornografía barata para hundir la ley de Protección Social para Parejas del mismo Sexo, mientras que en Alemania, el acalde de Berlín es abiertamente gay y posible candidato para reemplazar a doña Angela Merkel. Por eso es que nosotros estamos donde estamos y ellos donde están.

11 comentarios:

JP dijo...

EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!

Primero!!!

Chino...al respecto no se que pensar...

Cuendo uno te ve por primera vez la sensacion de star hablando con un niño de 23 solo desaparece en la medida de que al hablar se te notan los 31.

Que como deberian ser?...gran dilema, yo juraba y comia mocos diciendo que una eventual pareja mia no deberia superar los 5 años (debajo y arriba) años, y mirenme ahora...casi un 40 y 20 perfecto (es un decir).

Creo que en la medida de que haya complementariedad, respeto y sinceridad algunas cosas pueden obviarse (momentáneamente), sin llegar a pretender tapar la luz del sol con un pañal jejeje.

Un Abrazote (bien grande)(El Joker)

JavieRodrigo dijo...

Escudo:

Te aterraría conocer qué tan bien funcionamos Ricardo y yo con una módica diferenca de ¡¡¡14 años!!! Je je jé.

Espero que haya oportunidad de conocernos pronto, estamos ideando alguna curiosidad al respecto.

Milo Gasa dijo...

Caballero, no sé sí el quid se encuentre en la edad, lo que con mucha honestidad puedo sugerir es tomar con mucha calma la idea de que aparentas menos edad que la que proclama la cédula, porque puede que en este momento sea algo seductor, atractivo en ti, pero créeme que conozco personas que han llego a los 40 pensando lo mismo y se han convertido en el hazmerreir gremial durante un buen par de años, sé que suena algo agrio, pero yo mismo me tengo que hacer ese trabajo todos los días por razones que dejé bastante claras en "Estrategias".

Por lo demás, lamento cantidades que hayas estado en Medellín y no nos hayamos podido ver, espero que la próxima oportunidad se presente pronto y yo estar en la ciudad -sigo en el Eje -.

Un abrazote.

RicardoK:. dijo...

1) Y yo que pensaba que era el único que pensaba la vida frente a un espejo en cambio de estar mirando los gordos, arrugas y demás preocupaciones
2) Pues de un tiempo para acá luzco mayorcito a lo que soy pero sólo he recibido aplausos por eso
3) En mi trabajo me ha convenido mucho parecer mayor por generar confianza, claro que cuando se enteran de mi edad me miran 2 veces y luego dicen: bueno, los resultados hablan
4) Nunca he tenido relaciones estables con alguien menor a mí y el único de mi edad parecía 10 años menor por su forma de ser
5) Me gustan menores pero me cuadro con mayores ¿por qué será esa contradicción?

jhon dijo...

Excelente tu post... a mi de manera particular me gustan mayores mentalmente hablando .. gente que sepa lo que quiere y para donde va .. esto no esta atado a la edad .. hay ,muchos de 40 que mentalmente parecen de 15 ...
Saludotes

RicardoK:. dijo...

Respondo aquí tus preguntas del post del Joker:
1) Pues si se puede pero te doy las razones para no hacerlo:
a)transporte: tener medias te permite tener donde guardar condones y hasta el cel del joker
b)Temperatura: el piso del sitio es de "cerámica?" y pues a la 1am no es que sea muy tibio que digamos
c) Higiene: si a alguno se le cae una gotica de placer al piso y tu la pisas? allá hay papel por todas partes, pero no todos son tan decentes de agacharse a limpiar so pena de quedar pagando como desea el joker
d) Yo fui un sábado luego no había nadie de mocasin, y todo el mundo iba en sus tenis más cómodos (preferiblemente los más pequeños porque estar patas arriba y con el peso de algunos...)
2) Pues claro que hay gustos, había gente de 20, 25, 30, 35 pero todos gente bien, de la que uno ve en Lotus, Closet, Blues, entonces: si te gustan menores (20, 25) o mayores (35) ahí los tienes, además luego de tenertos totalmente desnudos, no hay mucho que ocultar
3) Cuando te animes, me avisas y te sirvo de guía turístico

JP dijo...

A ver...Aver...A ver...

1. (Ricardo, papi, sol de mis mañanas, espejo de mis disfraces, capullo de alelí, permiteme aclara algo)En ningun momento he dicho ( o querido decir ) que quiero quedar "pagando"...a ver no soy de los que de primerazo quiere quedar en una posicion tan comprometedora no?...eso conmigo se obtiene a punta de paciencia (o de trago?)

Entoy de acuerdo con Jhon, la idea es que sea maduro mentalmente...la edad pasa a ser accesoria.

Joey dijo...

Pues Escudo la verdad yo los prefiero menores, en terminos generales siempre he admiradola energia de un joven sale a rumbear, madruga a ciclovia, sale a caminar en fin, y aunque mi edad y mi experiencia en la vida no oculta ante el espejo mis 32 abriles, mi forma de pensar desconcierta a muchos que a veces creen estar con alguien muy mayor o muy menor de lo que realmente soy.

Para cerrar mi pareja y yo nos llevamos honrosos y deliciosos 8 años.

Thorin dijo...

Milo: creéme que me tomo con calma lo de mi apariencia, puede que me vea más joven pero en mi cabeza ya tengo mis 31, aunque claro, a veces me permito locuras y arranques.
javierrodrigo: 14 año, oh my god, eso si es que es una diferencia, pero parece que te gana el Joker, buena por esa guasón.
Joey: pienso igual, esa jovial energía se te pega, aunque eso sí, yo creo que tengo energía para rato.
Joker y RicardoP: sigo pensandolo...
Jhon: a mi me gustan jóvenes pero mentalmente mayores, estas disponible ?
meowth: se nota que sabes lo que quieres !

Anónimo dijo...

Me gustan jovenes, de mi edad, mayores... yo hace tiempo deje de aparentar menos edad de la que tengo, tal vez ahora es al contrario. La pregunta es como quieres vivir? El momento o algo duradero? Dependiendo de eso la diferencia de edad tendrá relevancia. Yo personalmente, no me ocupo de eso, por fortuna estar casado te quita muchos problemas... jeje, joder algo bueno tenia que tener... no mentiras. Creo que soy el único straight que lee este blog... ójala no me discriminen. :)

Thorin dijo...

Amigo X (aunque creo que debería firmar H), siempre será bienvenido por estos lares, sabe que su opinión es muy importante para mi. Este lugar va en contra de todo tipo de discriminación !